BREVE HISTORIA DEL ESCAPE ROOM Y BENEFICIOS EN LA PERSONA

La palabra o concepto “escape room” es un

término relativamente joven, que nació en Kioto en el año 2007. Fuera de Kyoto,
los “escape” aparecieron en Singapour en el año 2011, donde empezaron a gozar
de gran fama y popularidad. Posteriormente se exportaron fuera de Asia, siendo
San Francisco la primera ciudad en tener una sala de escapismo.  Prácticamente a la vez, en el año 2011 una
empresa húngara, desarrollo un tipo de juego basado en la experiencia de su
fundador como entrenador personal, juntándola con la teoría del flujo.

En 2017 eran más de 8000 salas las que
existían por todo el mundo, habiendo evolucionado de juegos puramente de lógica
y pensamiento como eran al principio, a elementos electrónicos, efectos
especiales y todo tipo de tecnologías tal y como se usan hoy en día.

Los escapes room se han convertido en una
actividad de ocio creciente sobre todo en Asia, América y Europa. Familias y
grupos de amigos acuden para fortalecer vínculos, pasar u buen rato, y viviendo
una autentica aventura en la vida real.

Dada la popularidad del escape room y sus
infinitas posibilidades y beneficios, las empresas comenzaron a ver los escape
room como el ejercicio ideal de team building. Se ayuda a crear un vínculo
entre trabajadores a la vez que aprenden a apreciar las capacidades de cada
miembro.

Hace años, Milhay Csikszentmilhalyi, propuso
una teoría que intenta explicar lo que ocurre cuando la realización de
actividad provoca en una persona una sensación tan placentera que el individuo
la volverá a realizar por mero placer por muy difícil que sea. A esta teoría se
le denomino “teoría del flujo”.

La teoría del flujo inspiro junto con la
experiencia profesional como entrenador personal de su creador los juegos de
escape. Y de aquí surgió el término “escape room”

Según esta teoría, y la forma de justificar
los escape room es porque la mente entra en un estado de fluidez (o Flow) en el
que las ideas van llegando sin pararse a pensarlas. Este estado se alcanza
cuando nos encontramos totalmente inmersos en la actividad que estamos
realizando. Pero también se tiene que dar un equilibrio entre tus habilidades y
los retos que se proponen.

Tal y como citan algunos de los miles de
usuarios que día tras día se inician en los juegos de escape “Después de mi
primer escape room, solo podía pensar en el siguiente”

Cuando estamos inmersos en un escape room, el
cerebro segrega adrenalina, serotonina, endorfinas y libera neurotransmisores
que promueven las sensaciones de bienestar y felicidad.

Aparte de esto, el trabajar en equipo, te hace
que se creen relaciones de influencia e interdependencia en el que cada uno
asume un papel, a veces el que asumirías en la vida real, otras, descubres por
ti mismo habilidades que nunca había puesto en práctica.


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